Cómo elegir triunfo en la butifarra: qué mirar en tu mano, con ejemplos
Largo, honores, manillas y fallos: qué mirar en tu mano para elegir triunfo, cuándo cantar butifarra y cuándo delegar, con cuatro manos resueltas.
Equipo de Botifarra.app6 min de lectura
Para elegir triunfo en la butifarra, busca el palo en el que tienes más cartas y mejores honores, sobre todo si en él tienes la manilla (el 9, la carta más alta) o el as. Si tienes manillas y ases repartidos por varios palos, piensa en cantar butifarra; y si no tienes ningún palo claro, lo más sensato suele ser delegar en tu compañero.
Lo elige quien reparte, y es la decisión que más pesa en toda la mano: decide qué cartas mandan durante las doce bases (bazas). En catalán se llama trumfo; aquí diremos triunfo. Si todavía no dominas las reglas, empieza por la guía completa de la butifarra.
Qué hay que mirar en la mano para elegir triunfo
Cuando repartes y te toca decidir, tienes cinco opciones: uno de los cuatro palos, la butifarra (jugar sin triunfo) y pasar la elección a tu compañero. Antes de abrir la boca, cuenta tres cosas.
El largo: cuántas cartas tienes del palo
Con doce cartas en la mano, lo normal es tener tres por palo. Cuatro cartas de un palo ya es un palo largo; cinco o más, muy largo. Cuantos más triunfos tengas, más bazas podrás tallar (fallar) y más tarde te quedarás sin ellos.
Los honores: la manilla y el as
El triunfo manda sobre los demás palos, pero dentro del triunfo también hay jerarquía: la 

Los fallos: los palos en los que no tienes nada
Un palo del que no tienes ninguna carta (o solo una) es una oportunidad. Cuando el rival lo juegue, no podrás servir y podrás fallar con triunfo. Un triunfo largo más un fallo es una mano que hace bazas de más.
Largo u honores: ¿qué pesa más?
Es la duda más frecuente. Mira esta mano:












Aquí no hay duda: copas. Tienes cinco cartas del palo, la manilla (que nadie te puede ganar) y el rey. Solo te falta el as, y si alguien lo juega, lo matas con la manilla. Además, el 
Ahora una más difícil:












Los oros son el palo más largo, pero no tienes nada: la manilla, el as, el rey, el caballo y la sota de oros están en manos de los demás. Si eliges oros, tus cinco triunfos bajos caerán bajo los honores de los rivales. Las espadas, en cambio, son cuatro cartas encabezadas por las dos más altas del palo. Si eliges espadas y empiezas tirando la 

Qué pasa en las manos de verdad
En las 11.720 manos de los últimos dos meses en Botifarra.app, los cuatro palos se eligen casi igual: copas un 23 % de las veces, bastos un 23 %, oros un 22 % y espadas un 21 %. Tiene lógica: ningún palo es mejor que otro; lo que cuenta es lo que llevas en la mano.
El equipo que elige el triunfo gana la mano (pasa de 36 puntos) casi dos veces de cada tres, sea cual sea el palo, y se lleva de media 41,2 de los 72 puntos. Elegir da ventaja, pero no la garantiza: una mano de cada tres, el equipo que ha elegido no llega a pasar de 36.
Cuándo es mejor cantar butifarra
Cantar butifarra significa jugar sin triunfo, y la mano vale el doble. Pide una mano con manillas y ases en varios palos: sin triunfo, la manilla de cada palo es la carta más alta de la mesa y la puedes cobrar sin miedo a que te la fallen.












Esta mano tiene manilla y as de oros; manilla, as y rey de copas; la manilla de espadas y el as de bastos. Sin triunfo, en cuanto tengas la salida puedes cobrar seis bazas seguidas solo con lo tuyo (el rey de copas pasa a mandar cuando ya has jugado la manilla y el as). El riesgo es el palo del que no tienes la manilla, aquí los bastos: si la tiene un rival, te puede cazar el as.
En la app, la butifarra se canta en un 11 % de las manos, y el equipo que la canta gana la mano el 80 % de las veces. Que salga tan bien tiene una explicación sencilla: solo se canta con manos buenas.
Cuándo conviene delegar el triunfo
Si no tienes ningún palo con largo ni honores, no hace falta elegir a ciegas: puedes pasar la elección a tu compañero, que tendrá que elegir él (también puede cantar butifarra) y no te la puede devolver.












Tres cartas de cada palo, ninguna manilla, ningún as. Elijas el palo que elijas, tendrás tres triunfos sin fuerza. Aquí delegar suele ser lo más sensato: tu compañero tiene doce cartas que tú no ves y es muy probable que tenga un palo mejor que el tuyo.
Cómo saber si eliges bien el triunfo
La intuición engaña: recordamos la mano que perdimos con un triunfo malo y olvidamos las diez que ganamos. En las estadísticas de Botifarra.app hay una pestaña, Triunfo, que te muestra tu porcentaje de victorias con cada palo que eliges, cómo te va cuando eliges tú y cuando delegas, y cómo te salen las butifarras. Si ves que delegas mucho y ganas poco, o que tus butifarras fallan más de lo que querrías, ya sabes en qué fijarte en la próxima mano.
Para entender por qué cada punto cuenta, tienes cómo se cuentan los puntos en la butifarra, y para las obligaciones de cada baza, la entrada sobre servir, matar y fallar.
Preguntas frecuentes
¿Quién elige el triunfo en la butifarra?
Quien reparte. Puede elegir uno de los cuatro palos, cantar butifarra (sin triunfo, la mano vale el doble) o delegar en su compañero, que entonces tiene que elegir él y no puede volver a pasar.
¿Es mejor tener muchos triunfos o triunfos altos?
Las dos cosas ayudan, pero la manilla y el as del palo pesan mucho. Cinco triunfos bajos sin honores suelen hacer menos bazas que cuatro con la manilla y el as, porque los honores del triunfo de los rivales se comen los tuyos.
¿Con cuántas cartas de un palo vale la pena elegirlo?
Como orientación, cuatro cartas con un honor alto (manilla o as) ya son un triunfo razonable. Con tres, solo si son muy fuertes y tienes fallos en otros palos. Con menos, mejor pensar en delegar.
¿Cuándo tengo que cantar butifarra?
Cuando tienes manillas, mejor acompañadas del as, en dos o tres palos. Sin triunfo, cada manilla es una baza segura y la mano vale el doble; pero si te sale mal, los rivales también se apuntan el doble.