Asistir, matar y fallar en la butifarra: las obligaciones de la baza

Qué estás obligado a echar en cada baza de la butifarra: cuándo asistir, cuándo matar, cuándo fallar y cuándo eres libre. Con siete bazas de ejemplo.

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En la butifarra, en cada baza estás obligado a asistir (en catalán, servir: echar del palo que ha salido) si tienes. Si tu compañero no va ganando, además debes matar: poner una carta que gane, si la tienes. Y si no tienes el palo y el compañero no gana, debes fallar con triunfo (tallar), o sobrefallar (sobretallar) si un rival ya ha fallado y puedes superarlo. Cuando tu compañero va ganando, eres libre.

Son las obligaciones de la basa (baza), y valen para todos: en libre y en obligada. Aquí las tienes en el orden en que debes preguntártelas, con cartas.

Las preguntas que debes hacerte en cada baza

Cuando te toca echar, mira la mesa y responde, por este orden:

  1. ¿Tengo cartas del palo que ha salido? Si tienes, debes echar una: hay que asistir. Si no tienes, salta a la pregunta 4.
  2. ¿Mi compañero va ganando la baza? Si es así, puedes echar cualquier carta del palo.
  3. Si no, ¿puedo poner una carta del palo que gane? Si la tienes, debes ponerla: hay que matar. Si no la tienes, o si un rival ya ha fallado con triunfo, echa la del palo que quieras.
  4. No tengo el palo. ¿Mi compañero va ganando? Si es así, eres libre: echa lo que quieras, triunfo o no.
  5. Si no, ¿tengo triunfo? Si en la baza todavía no hay ningún triunfo, debes fallar, con el triunfo que quieras.
  6. Si un rival ya ha fallado, ¿puedo superarlo? Si tienes un triunfo más alto, debes sobrefallar. Si no, eres libre.
  7. ¿No tengo ni el palo ni triunfo? Descarta la carta que quieras.

Recuerda el orden de fuerza dentro de cada palo: 9 (manilla) > 1 (as) > 12 (rey) > 11 (caballo) > 10 (sota) > 8 > 7 > … > 2. Tienes el valor de cada carta en las cartas de la butifarra y la manilla.

Asistir: si tienes el palo, hay que seguirlo

Es la primera norma y la que nunca se acaba: mientras tengas cartas del palo que ha salido, no puedes echar de otro. Ni fallar, ni descartarte.

Sale tu compañero con el as de espadas. Debes asistir a espadas, pero como él va ganando, puedes echar la más baja.

Fíjate en el rival de la derecha: ha tenido que asistir a espadas aunque no podía ganar al as, y ha dejado el rey. Seguramente no tenía otra espada.

Matar: cuando el compañero no gana, hay que superar

Si tu compañero no va ganando (porque aún no ha echado, o porque un rival lo supera), y tienes una carta del palo que gana a la que hay en la mesa, estás obligado a ponerla.

Sale el caballo de oros y tu compañero aún no ha echado. Si tienes el rey, el as o la manilla de oros, debes poner una carta que gane.

No hace falta que sea la más alta: basta con que gane. Aquí el rey es suficiente.

Cuando nadie tiene al compañero ganando, la norma recorre toda la mesa:

Cada uno encuentra a su compañero perdiendo y mata: el rey supera al 7, el as supera al rey y la manilla de tu compañero se lo lleva todo, 12 puntos de cartas.

Si sale triunfo, pasa lo mismo: si tu compañero no va ganando y tienes un triunfo más alto que el que gana, debes ponerlo.

Cuándo no hace falta matar: el compañero va ganando

Si la baza ya es de tu compañero, no tienes que superarlo. Asistes al palo y eliges la carta.

Tu compañero gana con el as de copas: no hace falta matar. Asistes a copas y eliges la carta que quieras.

Ser libre no quiere decir que todo dé igual: con el compañero ganando, es el momento de cargar, de poner puntos. Aquí eres el último en echar y la baza ya es vuestra: si tuvieras el caballo de copas, ponerlo en lugar del 4 sumaría dos puntos más para la pareja, y cada punto cuenta para pasar de 36 (lo explicamos en cómo se cuentan los puntos).

Fallar: sin el palo, el triunfo es obligatorio

Si no tienes cartas del palo que ha salido y tu compañero no va ganando, debes fallar: echar un triunfo. Cualquier triunfo, por pequeño que sea, gana a todas las cartas de los otros palos.

No tienes espadas y tu compañero aún no ha echado: debes fallar. El 3 de bastos gana al rey, y tu compañero, viendo la baza vuestra, carga el as.

El rival de la derecha tenía espadas y ha tenido que asistir, aunque ya no podía ganar: cuando un rival ha fallado, asistiendo al palo ya cumples.

Sobrefallar: si un rival ha fallado y puedes superarlo

Si un rival ha fallado antes que tú, y tú tampoco tienes el palo, debes echar un triunfo más alto que el suyo, si lo tienes.

El rival falla con la sota de copas. Tú tampoco tienes oros y tienes el as de copas: estás obligado a sobrefallar.

¿Y si no puedes superarlo? Entonces eres libre: no estás obligado a poner un triunfo más bajo que el suyo. Puedes descartarte de otro palo y guardar tus triunfos.

Cuándo eres libre de echar lo que quieras

Hay dos situaciones en las que puedes elegir cualquier carta de la mano:

  • No tienes el palo y tu compañero va ganando.
  • No tienes el palo, y no tienes triunfo (o no puedes superar el triunfo de un rival).
No tienes espadas, pero tu compañero gana con la manilla: eres libre. No hace falta fallar, y puedes deshacerte de una blanca de oros, una carta sin puntos.

Y cuando se juega a butifarra, sin triunfo, no hay fallo posible: si no tienes el palo, te descartas de lo que quieras, y la baza la gana la carta más alta del palo que ha salido.

Los errores típicos

Botifarra.app no te dejará echar una carta que no toca. Es una buena manera de aprender las obligaciones sin discutir en la mesa.

¿Y en la modalidad obligada?

Todo lo que has leído vale igual en libre (lliure) y en obligada. La obligada añade una norma más, que solo cuenta cuando la carta que echas no gana la baza: si tu compañero va ganando, debes poner una carta de valor o la más baja del palo que juegas; si ganan los rivales, debes poner la más baja (con una excepción para el segundo jugador que no puede asistir ni fallar). Por eso, en obligada, cuando aquí decimos «eres libre» quiere decir que no estás obligado a matar ni a fallar, pero la carta que elijas debe cumplir esa norma. Lo explicamos con ejemplos en butifarra libre u obligada. Y si quieres el reglamento entero, está en la guía de cómo se juega a la butifarra.

Preguntas frecuentes

Si mi compañero gana, ¿puedo fallar igualmente?

Sí. Cuando tu compañero va ganando eres libre, y eso incluye fallar. Pero casi nunca conviene: le quitas la baza y gastas un triunfo que te hará falta más adelante.

Si un rival ha fallado y no puedo superarlo, ¿tengo que echar triunfo?

No. Si no tienes un triunfo más alto que el suyo, no estás obligado a echar triunfo: en libre puedes echar cualquier carta (en obligada, la más baja del palo que elijas). Normalmente es mejor descartarte de una blanca de otro palo y guardar los triunfos.

Si sale triunfo y mi compañero no gana, ¿tengo que matar?

Sí. Debes asistir a triunfo y, si tienes uno más alto que el que gana, debes ponerlo. Es la misma norma de matar, aplicada al palo de triunfo.

Cuando tengo que matar, ¿debo poner mi carta más alta?

No. Basta con que la carta que pones gane a la que hay en la mesa. Si tienes el rey y la manilla y con el rey ya ganas, puedes guardar la manilla.

¿Qué quiere decir cargar?

Poner puntos en una baza que se lleva tu compañero: una sota, un caballo o incluso un as, si sabes que la baza es vuestra. Es lo contrario de regalar puntos a los rivales.

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